La flora intestinal es el conjunto de microorganismos vivos que habitan en nuestro intestino y con los que establecemos una relación de simbiosis y ayuda mutua.

Actúa como un órgano más y desempeñan funciones para el correcto desarrollo de los órganos, el metabolismo y son la clave de nuestro sistema inmunológico.

Qué es lo que hace que una persona que realiza ejercicio y tiene una dieta bastante saludable, no baje de peso igual que otra persona que actúa de una forma menos disciplinada.

¿Cúal es el factor que diferencia a este tipo de personas?

Habitualmente le echamos la culpa de esto a nuestro metabolismo, como si fuese algo que escapa a nuestro control.

Pero hay ejemplos en la naturaleza que nos explican esto de forma muy simple de entender, y la flora intestinal en estos casos es la clave.

“Hay pájaros migratorios que hacen un viaje de miles de kilómetros. Antes de hacerlo cambian su alimentación por completo. Aumentan, en proporción a los humanos entre 6 ó 7 kilos al día. Existe un cambio masivo en su flora intestinal que les permite hacer un cúmulo de grasa y retener ese consumo de calorías para el gran esfuerzo que tienen que realizar. Cuando llegan a su destino consiguen perder el peso extra que les ha quedado, aunque dejen de hacer el esfuerzo extra que estaban realizando.

Llegan a su peso ideal rápidamente a través de un cambio de dieta que conlleva un cambio de flora bacteriana, que les hace perder un peso rápidamente que no llegarían a perder normalmente, aunque estuvieran en ayunas por completo”.

Existe algo más complejo que las calorías que consumimos para determinar nuestro peso o sistema inmune.

En el siglo XXI, se han hecho patente, y mucho más frecuentes ciertas patologías, como las enfermedades autoinmunes, alergias, asma…etc.

En los últimos años han subido mucho estas incidencias, al igual que la subida de sobrepeso en la población.

Ha habido un cambio en nuestro organismo, algo ha cambiado en nuestra flora intestinal, y ha llegado la hora de darle la atención que se merece.

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Una de las cosas que han cambiado han sido el incremento de consumo de antibióticos, sobre todo de los denominados de amplio espectro. Esto destruye la flora intestinal de forma masiva ya que nuestras bacterias son susceptibles a los antibióticos.

Pero no todas las bacterias; tenemos una que se llama Clostridium Difficile, que es resistente a los antibióticos y que cuando el resto disminuye, empieza a crecer porque se encuentra un terreno masivo en el que puede crecer de forma exagerada.

Si entendemos esto, comprendemos que es crucial tener una buena flora intestinal para tener una buena salud y un peso saludable.

Tenemos decenas de miles de tipos distintos de bacterias en nuestro organismo, y cuanto más diferentes sean, mejor será nuestro metabolismo y más fuerte nuestro sistema inmunológico.

¿Cómo puedo mejorar mi flora intestinal para corregir mi peso, digestiones y defensas?

Lo primero es consumir prebióticos que contengan las suficientes cepas para repoblar la flora intestinal y nutrirla, ya que nuestra flora intestinal nos ayuda a aumentar la biodisponibilidad y absorción de sustancias que ingerimos habitualmente, sobretodo vitaminas y minerales.

Los probióticos son la comida que van a utilizar nuestras bacterias para desarrollarse y crecer.

Si llega el caso, en que debes de tomar antibióticos, o quieres mejorar tu salud a nivel general, o conseguir ese peso ideal que deseas,  es sumamente importante acompañar nuestra dieta de los nutracéuticos que nos ayuden a conseguirlo.

Por ese motivo es para nosotros tan importante que dispongas de la información necesaria de por qué y cómo funciona nuestro organismo y dotarlo de los complementos que nos proporcionen una mejor salud y calidad de vida.

Si incorporamos de manera habitual en nuestra dieta productos tan básicos y beneficiosos como Novaflora o Alkimia, nuestra flora intestinal estará preparada para protegernos y para batallar contra patógenos externos que nos producen oxigenación celular, inflamaciones, sobre peso, malas digestiones, intestino permeable, cándidas…

La flora intestinal se alimenta de lo que nosotros comemos, nosotros somos su casa y nuestras bacterias están ahí para protegernos. Como un ejército invisible que lucha para nosotros.

Escrito por Vicente Martinez